miércoles, 17 de octubre de 2012

Cómo deprimirse cocinando

Hoy en el blog de El País dedicado a las artes culinarias, El comidista, hay una entrada que bien podría dar para un monólogo cómico, si es que no hay alguno por ahí ya.





Toooooooma ya...
La verdad es que pensándolo no tendría porqué estar tan mal ¿no? Pero parece que sí que lo está a juzgar por lo que cuentan en el artículo del blog.

Yo creo que voy a comprarlo para regalárselo a Dani, Daniel Sabater, que seguro que le va a encantar.

Y os dejo con algunas de las críticas online de los usuarios:



"Encontré este libro en un contenedor de basura detras de un local de Taco Bell y KFC. Me salvó la vida. Ahora, cuando me pongo la pistola en la frente cada noche, lamentándome entre la soledad y la desesperación, al menos lo hago con la tripa llena de raciones de la Cruz Roja pasadas por el microondas a la perfección". Michael B., California.
"Este libro inútil es demasiado grande para entrar en mi vídeo VHS. ¿Cómo se supone que voy a ver las recetas? ¡No estoy nada contento!". Herp McDerp.

"Estaba muy pálido y anémico de comer sopa fría de lata cuando este libro llamó a mi puerta. No tengo ni idea de quién me lo mandó, ¡pero le estaré eternamente agradecido! Al principio lo pasé mal porque no sabía si mi sopa estaba suficientemente caliente. Resolví el problema poniendo un poco de cartón en el cierre de mi microondas y ahora puedo cocinar con la puerta abierta, y así meter el dedo en la sopa para saber si está lista. Siento que como mejor y mis compañeros de trabajo incluso dicen que mi cara tiene más color". J. Stephen, California.

"Después del divorcio mi dieta consistía principalemente en fideos japoneses crudos y whisky. Entonces descubrí 'Microwave for one' y mi vida cambió. Mis capítulos favoritos son: 1) Enchufar el microondas y tú. 4) Como esperar tres minutos. 11) [Capítulo extra] Comer con gatos". Benjamin L. Hamilton, Nevada.

"Cuando llegaba a casa del trabajo la única cosa que quería ponerme en la boca era el frío cañón de la escopeta de mi abuelo. Entonces descrubí el pollo Tetrazzini de Sonia Allison, y ahora ya son dos cosas". Michael Pemulis.

"Gracias Sonia por enseñarme que la vida puede ser disfrutada sin tener ninguna autoestima". Jimmie Jimmie, Irlanda.

Lo que os digo, me lo compro fijo!!!

1 comentario:

Carmiña dijo...

Lo leí esta mañana en el periódico y me partía con los comentarios, una buena manera de empezar el día.