Es uno de los "regalos" que me han llegado vía Stuttgart.
Me hizo muchísima ilusión volver a ver esos ojitos lunáticos ;-)
(Vale, igual es una entrada pelín personal entre Pauli y yo, pero no he podido resistirme.
El marco histórico se resume en que por fin han llegado mis pertenencias varias empaquetadas en Stuttgart desde hace un año y medio y abrir las nueve cajas ha sido toda una orgía de recuerdos. Si queréis saber qué es... juguemos. El que lo adivine... ¡premio!)



