viernes, 20 de mayo de 2011

Micro-relato de una emoción

Ayer me emocioné. Apenas daba credibilidad a lo que escuchaba. No podía ser, pensé. Pero sí, lo repitieron varias veces, sí, sí, sííííí. ¡Desde los megáfonos de la organización de la acampada de Sol se pedían sociólogos y politólogos! Ese trozito de corazoncito que guardo para la socióloga que una vez pretendí ser, se emocionó y se apoderó de mí. ¡Se pedían sociólogos como quien pide un médico para socorrer a alguien!

Por fin tengo una respuesta simple, contundente y basada en un hecho real para todos los que, cuando les dices que has estudiado CC Políticas y Sociología, automáticamente te preguntan: ¿Y eso para qué sirve?

Para socorrer a una sociedad que se siente mal, muy mal. ¡Te parece poco!

Simplemente quería compartirla, mi emoción, digo.

3 comentarios:

LaMariola :: delao* dijo...

Como me alegro, me has emocionado, un beso

Olatz dijo...

Qué bien, Paula. Nosotros nos pasaremos mañana por Sol, por necesidad, por emocionarnos, por acompañarnos.

Carmiña dijo...

Se estaba discutiendo la posibilidad de que mañana, día de reflexión, hubiera una autentica ágora de eso mismo, acudirían intelectuales, filósofos, escritores, sociólogos, etc. a Sol para hablar con la gente, sin manifestaciones "políticas" para no incumplir las normas electorales.